Blogs que sigo

sábado, 13 de julio de 2019

Alsacia





Sátiras (4)

Ya el niño, entristecido por haber abandonado las nueces, es llamado de nuevo por el maestro chillón y el tahúr, traicionado violentamente por el cubilete seductor, sacado inmediatamente del garito clandestino, borracho pide clemencia al edil. Las Saturnales han terminado totalmente. 
***
En los baños en los que oigas un aplauso, Flaco, sabe que allí está la minga de Marón.
***
Paula desea casarse conmigo, yo no quiero casarme con Paula: es vieja. Querría, si fuese más vieja.
***
¿Quieres que te diga por qué te va mal, Cota? Porque te va bien.
***
Las cosas que hacen más feliz la vida, gratísimo Marcial, son éstas: una hacienda no conseguida con esfuerzo, sino heredada; un campo no desagradecido, un fuego permanentemente encendido; un pleito nunca, la toga en pocas ocasiones, el espíritu tranquilo; unas fuerzas de hombre libre, un cuerpo sano; una sencillez prudente, amigos de igual condición; convites fáciles, una mesa sin aparato; una noche no ebria, sino libre de cuidados; un lecho no triste y sin embargo casto; un sueño que haga breves las tinieblas; querer ser lo que eres y no preferir otra cosa; no temer el último día, ni desearlo.
***
Marula siempre que ha sopesado con sus dedos un pene erecto y lo ha medido durante largo tiempo, dice su peso en libras, onzas y gramos; cuando el mismo, después de realizar su tarea y sus ejercicios, cae semejante a una correa floja, Marula dice cuánto más liviano es. Esa no es por tanto una mano, sino una balanza.
***
No quiero, Flaco, tener una amiga delgada, cuyos brazos puedan rodear mis anillos, que me raspe con su rabadilla desnuda y me pinche con su rodilla y a la que le sobresalga en la espalda una sierra y en el culo la punta de una flecha. Pero tampoco quiero una amiga de mil libras de peso. Soy aficionado a la carne, no a la grasa.
***
Si quieres evitar algunas circunstancias dolorosas y prevenir los tristes mordiscos del alma, no te hagas demasiado amigo de nadie: te alegrarás menos y sentirás menos dolor.
***
¿Te extrañas, Aulo, de que nuestro Fabulino sea engañado con tanta frecuencia? Siempre un hombre bueno es un aprendiz.
***
Cabello rojo, rostro negro, una pierna corta, un ojo perdido, haces una gran cosa, Zoilo, si eres un hombre honrado.

Marcial