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lunes, 16 de diciembre de 2013

Gironés




Una pregunta al Lama

Un científico se había pasado diez años investigando la posibilidad de transformar el agua en petróleo. Estaba convencido de que todo lo que necesitaba para llevar a cabo la deseada transformación era una sola sustancia; pero, por más que lo intentó, la fórmula se le resistía.
Un día se enteró de que en las montañas del Tibet vivía un Lama que lo sabía todo y podía revelarle la fórmula que andaba buscando.
Pero tenía que cumplir tres condiciones: debería viajar hasta allí completamente solo, y el viaje era muy peligroso; debería ir a pie, y el viaje era largo y penoso; y, si conseguía llegar hasta el Lama, no podría hacerle más que una sola pregunta.
Le llevó una serie de largos y penosos meses cumplir las dos primeras condiciones. Y cuando logró llegar a presencia del Lama, se llevó la sorpresa de su vida al comprobar que se trataba no de un anciano con barba y lleno de arrugas, sino de una joven y atractiva mujer, mucho más hermosa que cuanto él habría podido imaginar.
Ella le sonrió dulcemente y, con una voz que a él le pareció celestial, le dijo: «¡Enhorabuena, viajero! Has logrado llegar a esta verdadera fortaleza. Ahora dime: ¿cuál es tu pregunta?»
Y, para su propia sorpresa, el científico se oyó a sí mismo decir: «Señora, ¿puedo saber si está usted casada?»
Anthony de Mello

domingo, 30 de junio de 2013

El toro enfurecido






Estando el Maestro haciendo oración, se acercaron a él los discípulos y le dijeron: «Señor, enséñanos a orar«. Y él les enseñó del siguiente modo:
«Iban dos hombres paseando por el campo cuando, de pronto, vieron ante ellos a un toro enfurecido. Al instante, se lanzaron hacia la valla más cercana, con el toro pisándoles los talones. Pero no tardaron en darse cuenta de que no iban a conseguir ponerse a salvo, de modo que uno de ellos le gritó al otro: "¡Estamos perdidos! ¡De ésta no salimos! ¡Rápido, di una oración!"
Y el otro le replicó: "¡No he rezado en mi vida y no sé ninguna oración apropiada!"
"¡No importa: el toro nos va a pillar! ¡Cualquier oración servirá!"
"¡Está bien, rezaré la única que recuerdo y que solía rezar mi padre antes de las comidas: Haz, Señor, que sepamos agradecerte lo que vamos a recibir!"»
A. de Mello

martes, 11 de junio de 2013

Rayo Verde Editorial




Rayo Verde edita libros inquisitivos, comprometidos, audaces, inconformistas y exigentes. Libros que colaboran a que nuestra sociedad esté formada cada vez por más personas interesadas en ser actores y no solo espectadores de su tiempo.
Una colección de narrativa -novelas y libros de relatos- y otra de narrativa breve, ese poco valorado formato intermedio entre el relato corto y la novela en el que se pueden encontrar grandes obras literarias.
Usa la calidad -de las obras, de las traducciones, de los materiales- como herramienta para atraer lectores. 
Han creado un catálogo atractivo donde encontrar algo más que entretenimiento.

El vuelo de los dos cazadores

Dos cazadores alquilaron un avión para ir a la región de los bosques. Dos semanas más tarde, el piloto regresó para recogerlos y llevarlos de vuelta. Pero, al ver los animales que habían cazado, dijo: «Este avión no puede cargar más que con uno de los dos búfalos. Tendrán que dejar aquí el otro».
«¡Pero si el año pasado el piloto nos permitió llevar dos búfalos en un avión exactamente igual que éste...!», protestaron los cazadores.
El piloto no sabía qué hacer, pero acabó cediendo: «Está bien; si lo hicieron el año pasado, supongo que también podremos hacerlo ahora...»
De modo que el avión inició el despegue, cargado con los tres hombres y los dos búfalos; pero no pudo ganar altura y se estrelló contra una colina cercana. Los hombres salieron a rastras del avión y miraron en torno suyo. Uno de los cazadores le preguntó al otro: «¿Dónde crees que estamos?» El otro inspeccionó los alrededores y dijo: «Me parece que unas dos millas a la izquierda de donde nos estrellamos el año pasado».
(A. de Mello)